No hay nada mas lindo que la Familia 2.0 unida


“Ayer me sentí en el futuro hablándole a mi hijo de 6 años: Pórtate bien o no hay YouTube“, twiteo César Dubó y eso me dio el punto de partida para este post.

A esta altura es innegable que internet y las nuevas tecnologías en general cambiaron la forma de comunicarnos, de hacer y consumir periodismo, de informarnos, de entretenernos, de ver tele, de escuchar radio, de chamuyar al sexo opuesto, de vivir. Y obviamente también transformó las relaciones familiares.

“Los padres usan cada vez más el SMS, porque es prácticamente la única forma de mantener contacto con sus hijos. Más allá del menor costo en este tipo de comunicación, el adolescente suele privilegiar este medio para evitar conversaciones innecesarias con los padres. A su vez, los SMS presentan la ventaja de pasar inadvertidos frente al grupo y evitar los vergonzosos llamados de monitoreo paterno”, revela un informe de Carrier y Asociados publicado en la Revista C deCrítica de la Argentina.

En mi familia, tenemos un plan de telefonía celular que nos permite comunicarnos gratis entre nosotros. A su vez, mi abuela está canchera y me manda SMS cuando quiere saber como ando sin molestarme demasiado. A través del blog de mi hermano me mantengo al tanto de lo que anda pasando por su cabeza y cuando nació su hijo (mi sobrino) creamos una cuenta en Flickr para compartir sus fotos con amigos y familiares, y otra en YouTube para subir videos del nene. En varios viajes me comunique con mis padres más por chat o mail que por teléfono. Pero estos son sólo ejemplos personales para ilustrar un fenómeno.

la familia (2.0) unida

“Equipada, de ahora en adelante, con máquinas informáticas, la sociedad ya no funciona por encierro sino al aire libre, por control continuo y comunicación instantánea”, sostuvo el filósofo francés Alain Finkielkraut en La Nación. Pero eso puede tener aspectos negativos también. ¿Se imaginan que la madre de un adolescente tenga su usuario de twitter y se entere de lo que está haciendo en todo momento su hijo sin que este lo sepa?

En el fondo, es cuestión de sacarle el jugo a las nuevas herramientas y programas que surgen todos los días, y tratar de equilibrar eso con la vida familiar. Pero sin perdernos nunca las pastas del domingo.

 

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